Los que dicen que no les gusta el final es porque no lo entendieron. En resumen, Dios encierra al primogénito en el jardín de Edén junto con los humanos. El Templario encadenado dice que Maltheus descubrió el Jardín de Edén en Al-kalí y que para recuperarlo de los musulmanes debía hacer una cruzada con niños (1:52:26). Maltheus, que era un miembro de la Hermandad del éxtasis obscuro, no le importaba recuperar Al-kalí sino abrir una brecha sacrificando a los niños inocentes. Leach, así como Maltheus, logró abrir una brecha haciendo sacrificios de sangre (3:28), pero a diferencia de Maltheus, Leach sabe que para liberar definitivamente al Primogénito necesita sacrificar a los miembros del comando Jericó (40:05). Entonces Leach se hace pasar por Miguel arcangel para que los cruzados, engañados, traicionen al comando Jericó y así conducirlos hasta el primogénito (recordemos que con su espada flamígera, Miguel arcangel es el guardián del jardín del Edén) (1:43:50). Pero no contaban con que Delgado no estaría dispuesto a asimilarse con el Píxis y sufrir como el centurión romano sino que planea matar al primogénito de una vez. De hecho, al principio del juego en un mural sumerio que Jones lee dice que "para abrir las puertas del Paraíso necesitan sangre inocente y de los dioses" (9:24). O sea, que el plan del Primogénito era matar a los miembros inocentes del equipo Jericó (Cole y Jones, como ocurre), absorber el poder de los restantes miembro y luego matar a Dios para recién ahí liberarse (nada fuera de lo común porque Dios no puede vencerlo sino que logra encerrarlo). Pero este plan sale mal porque si bien el Primogénito derramó la sangre inocente de Ross, Cole y Jones, la sangre del Dios que derramó no fue la del primer Dios sino la suya. Por eso la única manera de vencer al Primogénito es con la sanguimancia de Billie, o sea: derramando la sangre del Primogénito (4:01:33). Es más, para abrir una brecha siempre se necesita sangre: la de Ross (40:05), la de Litchammer (1:29:36), la de Vicus (3:27:20), etc. Lo que pasa es que la sangre siempre te envía a un nivel inferior del Píxis, así coma las muñecas del soldado inglés (1:02:55). Pero, eventualmente, el Píxis llega al Píxis Prima: las puertas del jardín del Edén (esa cueva por donde entra luz) (léase ésta pantalla: 3:56:12). Con el ritual de sangre de Billie con el Primogénito (así como con Litchammer) (1:29:36), lo único que logró el equipo Jericó fue abrir las puertas o la brecha del Jardín del Edén como insinúa el mural al principio del juego (9:24). De modo que cuando empiezan a nadar después de vencer al Primogénito, lo están haciendo entre los ríos que Dios creó alrededor del jardín de Edén según narra el libro de Génesis (4:02:01). Por eso el juego acaba sin mostrarte cómo es el lugar, porque no se podría describir el Edén y lo deja a la imaginación del jugador. Pero al final, quien salvó al mundo fue Leach al inmolarse con el Primogénito.
Al final, lo que el Primogénito tenía era envidia del hombre. Lo dicen Jones hablando de un supuesto texto gnóstico antes de que Ross "muera" (38:28). ¿Pero envidia de qué? Pues de la capacidad de amar con la que Dios creó al hombre, según se deduce del diálogo con el centurión (2:37:54). El Primogénito no podía amar, porque Dios lo hizo perfecto como Él. Pero los hombres, imperfectos como son, se aman unos a otros y a Dios porque son deficientes (38:17).
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